Aunque la mona se vista de seda, on-premise se queda

Aunque la mona se vista de seda, on-premise se queda

Ya llevo unos cuantos años trabajando en proyectos Cloud, y hay algo que realmente me resulta especialmente gracioso y que siempre me ha sorprendido. Y es la capacidad que tienen las empresas de IT en general para adaptar su estrategia de comunicación hacia el trending palabro del momento.

Tending marketing

Nunca he creído en esa estrategia de agregar el adjetivo de moda o cambiar el nombre de tus servicios, o línea de producto para que encaje con la tendencia principal del mercado.

Nunca olvidaré la presentación de la versión 4.0 del famoso hipervisor de vmware, alrededor de la cual se generó mucha expectación en el mercado, todos los ojos por aquel entonces miraban a vmware. Era la referencia, el Amazon del momento para cualquier friki-techi como pueda ser yo. Y allí me plante en el IFEMA de Madrid, para escuchar las novedades del producto. Muchas ya las conocía de antemano porque tuve la suerte de ser invitado por vmware a una presentación previa para partners, y la sensación que salí fue un tanto agridulce, me contaron novedades, pero tampoco era una disrupción total con respecto a lo que venían haciendo.

Marketing, confundir para vender

Pensamiento que me ratificó Alejandro Solana ese mismo día en el IFEMA, por aquel entonces responsable de preventa de vmware para Iberia y encargado de presentar las novedades, después de recorrer varios nuevos nombres de productos, me hizo muchísima gracia cuando a la quinta o sexta vez donde repetía el nuevo nombre y añadía la coletilla de esto es tal otro producto que en la versión anterior se llamaba de tal manera, soltó una frase que se me quedo grabada. “Nuestros amigos de marketing han vuelto a hacer muy bien su trabajo”. Y razón no le faltaba, la suite de productos básicos del hipervisor, había cambiado por completo. Me refiero a los productos, salvando las barreras de una o dos nuevas funcionalidades el core era el mismo.

No sin mi nube

Luego llego la nube, y esta trajo muchos más eufemismos que añadir a nuestro vocabulario tecnológico. La nube llego un momento que dejé de ser la nube para ser “nube pública”. Gracias a este simple adjetivo, buscando ser descalificativo, los proveedores de hardware intentaban plantar batalla a un nuevo competidor que les hacia sombra, y no era un problema como el de la virtualización. Donde dejaba de vender unos pocos servidores porque la consolidación de data center reducía las necesidades de computación. Era una batalla mucho peor, porque aquellos que abanderaban esa revolución, habían decidido abanderarla con su propio equipamiento sin contar con ellos.

¿Cuántas nubes caben en tu vida?

Y en ese momento, es cuando todo el mundo comenzó a hablar de nube pública y privada. Los eventos se llenaban de CIOs hablando que habían realizado un proyecto de nube pública poniendo tal o cual suite de software en sus data centers y que habían reducido contener el gasto en un porcentaje dado, que además su portal de autoservicio permitía dotar de independencia a sus usuarios,…

Luego estas mismas personas, nos maravillaron con sus proyectos de cloud hibrida, en los cuales, sólo para casos de necesidad, no habían contratado tantísimos miles de euros en hardware y habían creado una pasarela con el proveedor de cloud x, para encaso de necesidad muy extrema, desplegar una máquina virtual en el cloud para contingencia o una prueba rápida.

Por desgracia esos mismo CIOs, son los que años más tarde hemos seguido viendo en los eventos, hablando de su estrategia de cloud pública, de despliegues masivos y de un camino que para ellos no tiene vuelta atrás. El tiempo pone a todos en nuestro sitio, y el sentido común, es como la gota que va socavando la piedra hasta crear una grieta y partirla con el paso de los días (eso sí, muchísimos días).

El hombre el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra

Pero el hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra, el otro día leia un titular en The Register que capturó totalmente mi atención, “A Success Story from the Edge – How One of the UK’s Largest Gaming Operators Scored Big with Edge Computing”. Para mis adentros pensé, pues sí parece que el Edge Computin ya es una realidad, pero no, como reza el titulo de este post aunque la mona se vista de seda mona se queda.

Después de leerlo y entrar en la web del fabricante que “financiaba” el artículo, pude comprobar que lejos de ser un proyecto en el borde, yo pensaba en la red. La red de comunicaciones, ellos pensaban en su red, su red de nuevo el adjetivo tramposo, nos hablaba de su red privada y como con infraestructuras hiperconvergentes, eran capaces de gestionar diversas localizaciones en el borde de su red privada.

Conclusión, no todo el monte es orégano, no todo lo que reluce es oro. Así que como leí hace sólo un porcentaje de la gente lee lo que comparte en las redes sociales, así que no te dejes engañar por los titulares y lee, cuestiona y pon en duda todo lo que llegue a tus manos y ojos.

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