Nueve razones para adorar el teletrabajo, su productividad y el futuro de las oficinas

Nueve razones para adorar el teletrabajo, su productividad y el futuro de las oficinas

Hoy hace exactamente 881 días que comencé a trabajar en Oracle, es cierto que el cambio siempre genera incertidumbre y nerviosismo, eso sumado al cambio cultural que uno ha de sufrir en sus propias carnes y en mi caso con un jeje, originalmente jefa, en la distancia. Pero sin duda alguna, una de las cuestiones de las que más contento y orgulloso estoy de esta compañía, es de su apertura hacia los puestos de trabajo en movilidad, remotos, teletrabajo o como quieras llamarlo. Y mi sensación es que en estos días, he sido mucho más productivo de lo que lo fui en el pasado.

Precisamente hace unos días leía sobre InVision, una start-up de origen estadounidenses que ha sido capaz de crecer sin necesidad alguna de espacio físico compartido por sus empleados. Y aunque suene raro InVision no dispone de oficinas centrales, delegaciones, ni centros de offshoring desde el que trabajen sus empleados. Según citaba el artículo en cuestión, .InVision tiene más de 700 empleados alrededor del mundo sin disponer de ninguna oficina donde juntar a su equipo. Según Mark Frein cuando le preguntan dónde trabaja su respuesta es tremendamente sencilla y directa. «Bueno, voy a a mi escritorio a trabajar. A veces en una cafetería. A veces en casa. Es una pieza muy importante del rompecabezas para InVision, para asegurarnos de que todos operamos de la misma manera. La cultura sobre la inclinación en el modelo de teletrabajo es muy fuerte «

Por qué si InVision puede, existe tanta resistencia al teletrabajo

Es cierto que no todos los puestos de trabajo requieren de un ordenador para ser llevados a cabo, y muchos de ellos están ligados a una dependencia física como puede ser una tienda, un hospital o una fábrica.

Pero cuando te desplazas 40 km todos los días a tu lugar de trabajo para sentarte en una silla, pierdes cerca de un 10% del día en desplazamientos (lo que viene siendo una hora de ida y otra de vuelta) o el 90% de tu trabajo se concentra delante de una pantalla del ordenador, ¿cuál es la necesidad real de estar vinculado a una oficina?

En mi experiencia, a día de hoy la dirección por objetivos, ampliamente extendida en las empresas donde he trabajado, es simplemente una quimera. En gran medida, muchas de las veces lo que tú jefe necesita de ti no requiere de tu presencia, sino que es mucho más fácil disponer de los recursos a golpe de voz, para cambiar tus prioridades y responder a las necesidades de otro superior.

Este cambio de prioridades continuo y una claridad evidente en los objetivos departamentales, así como una planificación adecuada, hace imposible que, en la gran mayoría de las empresas, el teletrabajo este mal visto. Ya que si yo como jefe, no tengo claro en que debe dedicar el tiempo mi subordinado, cómo voy a ser capaz de medir su rendimiento, y peor aún cómo voy a saber que está trabajando sino conozco cuales son los entregables de su actividad diaria.

La ley de la jungla en la oficina, su única ley

Por los motivos anteriormente citados, la única ley predominante en las oficinas es la ley del más fuerte, ley de la jungla por sobrevivir a la vorágine de peticiones y distracciones a las que te enfrentas en el día a día.

Un maratón diario de reuniones, sin un claro objetivo y del que, para muchos, el principal objetivo de su asistencia a la reunión es salir de la misma, sin ninguna tarea asignada.

En sólo cuestión de década hemos pasado de oficinas organizadas alrededor de despachos donde los profesionales desarrollaban su actividad y sin apenas salas de reuniones, a un concepto de oficina conocido como “open space” donde los despachos desaparecieron y las barreras físicas fueron derribadas en pro de la transparencia y productividad.

Parece que este modelo no ha sido del todo efectivo, en función de los informes que consultes o los artículos que caigan en tus manos, lo que si parece claro es que la oficina tradicional está en decadencia, desde que me incorporé al mercado laboral las empresas en las que he trabajado se han dedicado a optimizar la planta y cerrar oficinas concentrando a trabajadores que han pasado a saltar de reunión en reunión, con la correspondiente consecuencia donde las salas de reuniones se han convertido en los recursos más demandados y con mayor escasez de las organizaciones.

Pero que me aporta el teletrabajo y por qué debería ser obligatorio

Como profesional, para mi el teletrabajo tiene importantes ventajas, como las recogidas a continuación

Capacidad de concentración

Si dispones de espacio en tu casa para habilitar un despacho, llevar a cabo tareas que requieran de concentración son mucho más fácilmente llevadas a cabo, que sentado en una oficina diáfana rodeado de personas hablando y rondando a tu alrededor

Productividad personal

Cuando trabajar en remoto, las distracciones se reducen de forma exponencial, evitando el café de media mañana, las pausas por atracos inoportunos o las distracciones entre reunión y reunión. Ciertamente las oportunidades de socializar disminuyen exponencialmente, pero por otro lado la capacidad de llevar a cabo tus tareas diarias crece de manera inversamente proporcional.

Conciliación y flexibilidad

No estar condicionado a un espacio de trabajo, hace que tu capacidad para conciliar tu vida personal con la profesional sea mucho más sencilla. Tú eres quien gestiona tú agenda y eres capaz de adaptar tus compromisos profesionales con tus responsabilidades como padre o marido. Sin tener que verse ningún aspecto vital afectado por el otro.

Sin embargo, el teletrabajo no sólo aporta beneficios evidentes para el trabajador, sino que hay muchos más intrínsecos para la empresa.

La satisfacción de los empleados mejora

La capacidad de poder conciliar la vida familiar y la profesional en determinados momentos de la vida de una persona es una pieza clave para muchos profesionales, y la capacidad de en determinados momentos realizar tu actividad en remoto, hace que tu sentimiento de pertenencia con respecto a tu empleador crezca y refuerce tu vinculo de pertenencia.

Mejora de productividad

Trabajadores más contentos implica trabajadores más productivos y por ende suele desembocar en mejores resultados empresariales.

Ahorros en costes operativos

Menos trabajadores en la oficina implica menos espacio necesario, tanto de oficina como de parking, menos consumo energético de luz de calefacción, así como menos gasto en fungibles y material de oficina.

Atracción del talento

Muchos profesionales no sólo se mueven por factores materiales, sino que, a la hora de aceptar un puesto de trabajo, bienes menos tangibles y menos costos para la empresa, como son la flexibilidad y el trabajo deslocalizado, son cada vez más y más valorados por los jóvenes profesionales.

Pero no sólo las empresas y trabajadores se ven impactados por las ventajas del teletrabajo, sino que es algo que afecta a la sociedad en su conjunto.

Menos contaminación

Menos trabajadores desplazándose todos los días a la oficina, requiere menos desplazamientos y menos gasto en combustibles fósiles, por lo que se reduciría notablemente la cantidad de emisiones de CO2 a la atmosfera.

Integración de grupos en riego de exclusión

Como comentaba anteriormente, la conciliación familiar, hasta el momento mucha más demandada por las mujeres que por los hombres históricamente, las ha convertido en un colectivo con menores oportunidades profesionales, vinculadas al mal entendido presencialismo en las oficinas como síntoma inequívoco de productividad. Excluyéndolas de proyectos y puestos claves de la organización, sólo por el simple hecho de no poder dedicar su tiempo (productivo o no) cien por cien a la empresa.

Igualmente, otros colectivos con capacidades de movilidad reducida dispondrían de muchas más oportunidades laborales si pudiesen de mostrar su valía profesional independientemente de si desplazarse todos los días decenas de kilómetros hasta una oficina, fuese una barrera insalvable para ellos.

¿Y tú qué opinas del teletrabajo?

Para mi a día de hoy y en los tiempos que corren, el teletrabajo no tiene parangón con el presencionalismo empresarial. A día de hoy es necesario cambiar la mentalidad de muchos directivos y la cultura de muchas empresas debería empezar a abrazar estas nuevas fórmulas de trabajo. Como todo cambio en la vida requiere de tiempo, pero creo que con el paso del tiempo, más y más oficinas desaparecerán y cada vez

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