Siete razones por los que la nube y las redes están condenados a entenderse

Siete razones por los que la nube y las redes están condenados a entenderse

Llevo más de diez años hablando del cloud computing y sus ventajas, de como una estrategia cloud first o todo en la nube es posible y ayudaría a muchas empresas a vivir más tranquilas y a los CIO a enfocarse en los proceses de negocio clave de su compañía, liberar a sus recursos de tareas repetitivas y centrarse en actividades de valor que puedan estar más cerca de obtener más ventas, mejorar procesos, o simplemente hacer la vida más fácil a sus clientes, ya sean internos o externos.

Pero en este contexto hay tópicos que se repiten, y llevo escuchando de forma continua con el paso de los años, parece que a nivel de las TIC hay tres vasos comunicantes totalmente aislado en cuanto a conocimientos en casi todas las empresas. Lo cual difículta mucho más la adopción de la nube y su capacidad de acelerar tanto como era de esperar hace unos años. Estos vasos comunicantes suelen ser los que concentran el conocimiento de la parte de redes y seguridad, sistemas y aplicaciones. Tres áreas condenadas a entenderse pero que muchas veces lo único que hacen es poner trabas y limitaciones las unas a las otras.

Mi querido excompi Roberto, solía ejemplificar muy bien esta casuística con el paradigma del “chocolomo”. Y es cierto, como CIO o responsable de sistemas, las decisiones que tomes nunca estarán de acuerdo con todas las áreas de tu empresa. Pero, al fin y al cabo, una empresa no deja de ser una convivencia entre personas luchando por un fin común, al igual que una familia. Y en nuestro día a día, cuando queremos tomar una decisión, ya sea en el contexto empresa o familia, el objetivo suele ser siempre el mismo maximizar beneficios y reducir riesgos.

Con el chocolomo pasa lo mismo, te puede gustar mucho el chocolate y también el lomo, pero si en una mesa a la hora de comer sólo tienes esas dos opciones, son productos tan antagónicos que no puedes mezclarlos, la opción es elegir uno de ellos, porque en la vida real el chocolomo no existe.

Este ha sido uno de los caballos de batalla a la hora de externalizar servicios a la nube en los últimos años, la red o las comunicaciones versus la mejora de usabilidad, libertad, acceso a nuevos servicios, y así un largo etcétera de ventajas que se han visto mermadas en muchas ocasiones sólo porque la aplicación iba a funcionar mejor en un entorno de área local que en un extorno metropolitano o basado en acceso a través de internet.

Es cierto que las primeras oleadas de servicios cloud, la red no era una de las prioridades a la hora de diseñar los servicios, parecía que nube e internet estaban obligados a entenderse por los restos y que el paradigma de todo público debería asentarse en la cabeza de los usuarios. A la hora de diseñar productos o servicios, ponerse en la piel de nuestro cliente no es fácil, y muchas veces nos engañamos e intentamos esconder o maquillar los puntos débiles del mismo con eufemismos o mensajes marketinianos que no llegan a aguantar el primer contacto real con nuestros clientes. Pero la limitación de todo a través de internet no era la única, la gestión interna de las redes en la nube eran un auténtico dolor de cabeza para aquel que intentase realizar su primer despliegue en la nube.

En los últimos años y gracias a la incorporación de tecnologías como el SDN (software define network), así como los servicios implementados por los operadores de comunicaciones y los proveedores cloud para acceder a través de redes privadas han facilitado que las arquitecturas en la nube ya sea una realidad. El método de acceso y/o la complejidad de la arquitectura de red dejaron de ser una barrera, así como el rendimiento, la última tecnología de red en la nube como con las comunicaciones privadas, han hecho posible que cualquier servicio desplegado en la nube pueda competir sin ningún tipo de problema en cuanto al rendimiento esperado en su extremo final frente a un servicio en red local.

Pero cuales son estas siete razones por los que la nube y las redes están condenados a entenderse:

  • Seguridad: La aproximación del bastionado, dejo de ser la única posible para mantener nuestros servicios securizados, la nube ofrece acceso a la última tecnología de forma sencilla y ágil, así como de forma mucho más sencilla para los iniciados en alguno de los diferentes vasos comunicantes, como ya comenté anteriormente. Servicios como los Web Applicantion Firewall, ataques de negación de servicio o encriptación de las comunicaciones extremo a extremo seguramente sean mucho más sencillos de implementar fuera que dentro de tus centros de proceso de datos.
  • Rendimiento: Nadie puede negar que disponer de tus sistemas en la nube, permite acceder de forma más sencilla y rápida a las últimas tecnologías disponibles en el mercado. Los plazos de inversión y amortización de activos de un cliente no son comparados a la velocidad de agregación y despliegue de tecnología de un proveedor de nube. Por ello, disponer de la última tecnología donde correr tus servicios permitirá que te despreocupes de la obsolescencia programada de tus plataformas. Y para muestra un botón, hace unas semanas un cliente me enseñaba su centro de proceso de datos donde pude encontrar servidores que podía haberle vendido yo en mis inicios profesionales hace ya casi 15 años. 
  • Ubicuidad: Hoy en día el concepto de oficina es cada vez más difuso, el lugar desde el que trabajamos no tiene que ser una mesa en el edificio de nuestra empresa, sino que puede ser en casa de un cliente, en la tuya propia, en una cafetería, en el aeropuerto mientras esperas volver a tu casa, etc. Por ello disponer de tu infraestructura en un tercero y poder acceder mediante diferentes accesos o dispositivos hará que tu usuario final trabaje más y mejor desde cualquier parte y em cualquier momento.
  • Flexibilidad: La capacidad de cambio en el mundo en el que trabajamos hace que tus servicios sean como elementos líquidos, parafraseando la famosa cita de Bruce Lee (We water my friend). Poder modificar a nivel de software tu estructura de red o el despliegue de la arquitectura de tus sistemas, hará posible modificar, ampliar, reducir o inclusive dotar de elasticidad a tus sistemas de tal manera que donde este enchufado un puerto o que LAN está pinchada una tarjeta de red, ya no pueda ser la excusa de porque no actuamos ante las necesidades de nuestro cliente.
  • Integración: Hoy en día todas las decisiones a nivel de sistemas no las toma siempre el CIO de una empresa, en muchas ocasiones, RR.HH. o el equipo de marketing, toman decisiones que implican estar soportadas por sistemas de terceros, por lo cual disponer de una estrategia de integración y una capa de abstracción que nos permitan integrar y federar estos servicios bajo un mismo servicio, ahorraran muchos quebraderos de cabeza a nuestros clientes y a nosotros mismos a la hora de gestionar estos invitados de última hora.
  • Cumplimiento normativo: Desde hace ya unos años, la mayoría de los proveedores están trabajando de manera específica en todo lo relativo a la certificación de sus servicios, rompiendo las barreras desde el punto de vista legal y normativo. Por ello, disponer de las garantías de que la infraestructura de red y sistemas donde vas a correr tus procesos de negocio, están certificadas para “x” o “y” normativa, evita muchísimos dolores de cabeza a la hora de superar un proceso de auditoria interno o externo.
  • Interoperabilidad: También llamado multi-cloud o la capacidad de conectar o gestionar varios proveedores de nube, esto no es un problema actual, pero si asociado por la estandarización y generalización desde hace ya tiempo por parte de los sistemas x86. Un punto a tener en cuenta es el de la gestión, aunque la realidad de las consolas web ha permitido romper las barreras de los poco amigables sistemas de comandos de la mayoría de los sistemas operativos, la agregación de estas funcionalidades bajo un único sallo desde mi punto de vista no es la mejor opción, ya que pierdes muchísimos aspectos diferenciales de una u otra tecnología. Sin embargo, la interoperabilidad a nivel de comunicaciones y la concentración de proveedores ha permitido que las principales nubes publicas residan en una docena de data centers a nivel global, lo que permite que la interconexión entre las mismas sea cada vez más sencillo, permitiendo a los arquitectos de sistemas implementar arquitecturas multinube para un mismo servicio.

Como veis la nube y las redes cada vez es algo más difuso, y con los servicios de Edge llegará un momento que hablemos de manera independiente de donde vamos a colcar nuesta aplicación, sino de donde desplegamos un servicio en función de rendimiento y latencia. Estate preparado porque el futuro ya llegó.

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