Tecnología, procrastinación y tiempo perdido

Tecnología, procrastinación y tiempo perdido

Hoy según mi calendario editorial, si puede sonar muy sofisticado y profesional, pero tengo un calendario editorial donde voy apuntando y planificando sobre lo que quiero hablar, cosas en las que quiero profundizar en ellas y escribir un post es una formula sencilla de hacerlo. Ya sabes, dicen que realmente has entendido algo, cuando eres capaz de explicárselo a otros. Lo dicho, hoy no me tocaba hablar de esto, pero lo bueno de tener un blog personal, es que puedes hablar de lo que quieres y permitirte ciertos bandazos en la planificación. Al fin y al cabo, los únicos que me podéis echar la bronca o en cara algo, sois vosotros, mis pequeños lectores. Pequeños, no por vosotros sino porque no soy Enrique Dans o Alfonso Alcantara y no creo que más allá de unas decenas de vosotros lleguéis a leer este post por mucho que lo difundáis, que también se agradece. 😉 

Volvamos al grano, creo que lo importante en un blog es saber transmitir aquello que consideras importante para ti y para otros, y gracias a la necesidad de tener que buscar un par de temas de los que hablar cada semana, uno se da cuenta de lo complicado que es para aquellos que se enfrentan al papel en blanco todas las mañanas (no es mi caso, publico un par de veces a la semana), buscar y sobre todo encontrar temas interesantes sobre los que escribir. El post de hoy, según estaba anotado en mi calendario, tenía que tratar sobre NVMe. El objetivo era como decía anteriormente, profundizar en esta tecnología, en este caso NVMe es el acrónimo de Non-Volatile Memo Express una especificación para el acceso a las unidades de estado sólido (SSD) conectadas a través del bus PCI Express (PCIe). Pero sinceramente no veía que os podía aportar, por mucho que yo haya estado hablando de la misma en los últimos meses a mis clientes. Creo que el estándar o tecnología que mejora a la anterior en rendimiento sin aportar funcionalidad adicional, esta condenado al ostracismo en cuanto uno nuevo lo supere. 

Tener que hablar de un tema tan técnico, me ha hecho volverme a platear y revisar los principios de porque empecé a escribir en este blog.

El primero de ellos es evidente, porque me gusta escribir. Como ya os decía en mi primer post, esta era una de las tareas constantemente procrastinadas en mi lista de objetivos anuales y este verano reuní las fuerzas suficientes (las que ahora me faltan, jejejeje), para decidirme y lanzarme al agua. No sé si os lo he contado ya, pero me paso lo mismo antes de correr mi primera maratón. Las barreras mentales, muchas veces son mayores que las físicas o reales. Comencé a correr hace ya más de quince años y hace ya diez que corrí mi primera media maratón.

El salto siguiente a la maratón era lógico y sencillo, más entrenamiento algo más de dedicación y  estaría listo para subir el siguiente escalón, debía ser un camino fácil. Pero mi cabeza no me dejaba, las limitaciones que me autoimponía eran mayores que la realidad de afrontar un reto como tal, es cierto que las circunstancias personales de cada uno ayudan o limitan, pero eso sólo hace que tengas que dedicar más tiempo o sacrificar otras cosas en el camino. Así que llegado el momento y después de una sequía de cerca de tres meses sin correr me apunté a mi quinta media y decidí que si igualaba el tiempo que había hecho hace 7 años atrás estaba listo para correr una maratón y así lo hice, acabe entero pese a la falta de entrenamiento y comencé a preparar mi primera maratón. Debo confesar que fue dura, pero la más bonita y con mejores sensaciones que recuerdo hasta el momento. La cabeza como os decía, siempre puede más que el corazón o las piernas, pero también es la que muchas veces nos limita y bloquea. Yo siempre hago la misma analogía, el entrenamiento es como el embarazo para las madres para el feto o en tu caso el cuerpo es el tiempo necesario para formarse y coger el estado físico necesario para afrontar el reto de nacer o correr una prueba, pero para la madre o el corredor, es el tiempo necesario para hacerse a la idea que ese momento va a llegar y que está preparado para ello.

Volviendo a los motivos de porque comencé el blog, como os decía, quería hablar de tecnología, pero no a cualquier precio, alguna de las ultimas entradas en el blog me han costado mucho desde el punto de vista del enfoque, y esta sobre NVMe no tenia del todo claro que podía aportaros. No dejaría de ser una entrada donde más allá de una retahíla de especificaciones, datos de rendimiento y comparativa contra otras tecnologías, en modo cuadro comparativo y pros and cons, con recomendaciones de donde y para que utilizarlo, no creo que os aportase mucho más. Y como os decía, la guerra del y yo más, sin un fin para mi no tiene sentido alguno si el usuario no obtiene algo más.

En mi vida no he tenido claro por norma general que es lo que quería hacer, pero lo que siempre si he tenido claro es lo que no, y por eso veo que estos no son el tipo de entradas que quiero compartir en el blog. El objetivo del blog es contaros como la tecnología puede ayudarnos y como esta puede hacernos la vida más fácil. Y la realidad es que me he dado cuenta de que este tipo de post, donde hay un contexto tecnologico y casos de uso asociados son los que más acogida han tenido en estos casi dos meses. Por eso, volveré a la senda de contaros como la tecnología, proyecto de terceros o iniciativas, están ayudando en el día a día a personas y/o organizaciones.

Al fin y al cabo, el problema de muchos profesionales de la tecnología es siempre el mismo, esto es algo de lo que aprendí en la facultad. Centrarse en el bit o el byte, la velocidad, rendimiento o especificación concreta, sin ver el valor que aporta o el problema que resuelve al usuario no aporta nada. Llenos están los archivos de la oficina de patentes y marcas, de patentes que han intentado mejorar especificaciones de un campo concreto y que luego el usuario no ha sido capaz de ver las ventajas de este y han quedado postergadas al olvido.

Así que no os preocupéis, mi compromiso con vosotros y conmigo mismo sigue en pie, después de este artículo de penitencia, reorientación o para el “fix the basics” como dicen los ingleses. Espero poder encontrar de nuevo la senda y empezar a ver los árboles en vez del bosque. Con todo y con eso, si me quieres ayudar, estaría encantado de que dejases tus comentarios más abajo sobre los temas que te gustaría leer en este, mi blog sobre tecnología y otras pequeñas cosas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *