¿Tu corazoncito friki sigue latiendo?, la programación idiota ha vuelto a revivir el mío

¿Tu corazoncito friki sigue latiendo?, la programación idiota ha vuelto a revivir el mío

¿Has oído hablar alguna vez de la programación idiota?, yo hasta hace unos cuantos días tampoco, en este post te desvelaré todos sus secretos, eso sí no esperes rocket science, esto es sólo un post de entretenimiento sin pretensión alguna de enseñar nada a nadie, ¿o sí?

En nuestro día a día gran parte de las acciones que llevamos a cabo están en mayor o menor medida programadas o en clavadas en un contexto de responsabilidad, atender una reunión con un cliente, preparar tu proyección de ventas, recoger a los niños del colegio, revisar el avance de tus proyectos, y así un largo etcétera. Aunque para muchos estas sean actividades un poco idiotas, tontas o sin fundamento. Las ejecutamos porque son parte de nuestra rutina, sin mayor pretensión, pero con un objetivo determinado.

¿Todo en la vida tienen que tener un sentido?, hay lugar para la programación idiota.

Pero qué pasa cuando hacemos algo por simple entretenimiento, por el mero hecho de hacerlo, de disfrutar del momento, como puede ser un paseo por el monte, escuchar tu disco favorito, tocar la guitarra, … Y aquí la pregunta, ¿ese mismo concepto se puede trasladar a la programación?

Desde mi época universitaria la programación esta vista como algo aburrido, destinado a los nerds sin amigos y que pasaban mucho tiempo solos encerrados los fines de semana delante de un ordenador. La verdad es que, por mi carácter activo, siempre me ha costado estar sentado por mera diversión más de treinta minutos seguidos, por lo que este tipo de actividades me han costado más que a los demás.

Sin embargo, el carácter romántico del programador, hacker o como quiera que lo quieras llamar, siempre ha llamado mi atención, esa curiosidad por como las cosas funcionas, entender que pasa por dentro, en mi caso normalmente asociado al proceso de abrir, cotillear, romper y luego tener que arreglar. Sólo por el simple y mero proceso de conocer un poquito más cómo funcionan las cosas.

La programación idiota un nuevo horizonte para experimentar

Como no tuve la oportunidad de asistir, este fin de semana estuve viendo algunos videos del T3chFest 2019, que tuvo lugar hace unas semanas en la Universidad Carlos III.

Una de las charlas que más me gusto, fue la impartida por Juan Alonso Moreno, en Twitter le encontrareis como @kokuma. Seguramente no sea la mejor charla sobre tecnología que hayas visto en tu vida, pero te puedo garantizar que el aprendizaje y trasfondo de esta, es toda una declaración de intenciones y os puedo asegurar que en originalidad he visto pocas como esta.

A @kokuma, lo descubrí en mi Timeline de Twitter a través de varios excompis de Telefónica, gracias a uno de los Tweets más molones y a su proyecto, super friki, hay que decirlo del ascensor del Edificio Telefónica de la sede de Gran Vía.

Tal y como transmitía Juan, “el objetivo de la charla es reivindicar el valor de las tontunas y el sinsentido en la informática, de programar una script de cincuenta líneas que nos divierta, que haga algo totalmente absurdo o inesperado, del código super guarro que montas en un par de horas porque necesitas en tu vida un bot que todos los días tuitee un laberinto o pinte una línea más o menos recta. El valor de recuperar el juego, la travesura y a tomarnos a nosotros mismos un poco menos en serio”.

Si queréis podéis ver la charla completa aquí 👇 .

También si tenéis tiempo y queréis rellenar vuestro timeline de Twitter con algunos de los bots recogidos por @kokuma, al final del post podéis ver un pequeño listado que he preparado. Y en la siguiente lista en centrareis muchos más.

The boys are back in town

Cómo rezaba el título de la canción de Thin Lizzy, esta charla del T3chFest 2019, junto a alguno de los proyectos que comparte @kokuma en su cuenta de Twitter, han hecho que haya encontrado en mi interior es pequeño corazoncito de ingeniero que me hizo, primero de todo decidirme por una carrera puramente vocacional como era Sonido e Imagen y, por otro lado, seguir cultivando ese lado friki que todos llevamos dentro acabando la ingeniería superior.

Es cierto que el poco espacio que deja el mundo laboral para este tipo de actividades, así como el día a día y las responsabilidades de ser un padre de familia dejan poco espacio para frikadas como las aquí recogidas, pero sí que puedo deciros que, en las últimas semanas y gracias a la mudanza de hace unos meses, mi soldador, placas y componentes electrónicos has sido desempolvados. Cual anillo forjado en las montañas de mordor y que ha empezado a querer recuperar a su dueño.

Mis conclusiones sobre la charla

De esta charla me quedo con una reflexión sencilla pero profunda, sí, mi corazoncito friki sigue latiendo. Y en parte gracias a la programación idiota, ha hecho que haya vuelto a revivir el mío.

Ahora toca hacer que vuelva a latir con más intensidad, y en eso me toca trabajar, ya había un clamor interno para empezar a trastear de nuevo con la electrónica y la programación de bots.

Así que ya os iré con tanto en este blog los avances que vaya realizando. Y tú, ¿sientes necesidad de hacer en vez de mirar?, cuentame qué te motiva y cuales son tus proyectos a corto plazo.

Bots más idiotas de Twitter

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