25 meses y 100 entradas más viejos

25 meses y 100 entradas más viejos

Cómo bien reza el título, hace poco más de dos años que empecé este blog, en la primera de mis entradas, let there be rock…, ya os conté queeste blog nacía de mis ganas de seguir aprendiendo. Como una manera de incentivar mi curiosidad. Además comparto aquello que dice la gente sobre que la mejor forma de aprender algo, es ser capaz de enseñárselo a otra persona.

Así que el reto era relativamente importante. Y la medida del éxito o fracaso no es que haya aprendido mucho o poco en estos dos años, la realidad es que escribir me ha servido de terapia. La escritura en sí misma, se ha convertido en una herramienta que me ha permitido aclarar conceptos, liberar dudas y asentar pesquisas o creencias que tenía sobre algún tema determinado.

En el camino he aprendido mucho más de lo que podría imaginar, muchísimas cosas que no he recogido en estas páginas, pero que, a título personal o profesional, me han servido para crecer un poco más como persona.

He intentado mantenerme fiel a mi pensamiento inicial, el blog tenía que ser un lugar donde poder experimentar, crecer y aprender al mismo tiempo, sin que fuera una carga adicional en mi día a día. Uno ya tiene suficiente con los niños, el trabajo, las labores de la casa, salir a correr, …

Mi técnica para escribir he de confesar que no es nada rigurosa, aunque con el paso del tiempo la voy perfeccionando, como habréis notado, cuido poco la ortografía y la sintaxis. Sí, lo sé, es uno de mis debes. Aunque he de decir, que gracias a estas páginas me he visto obligado a ser más pulcro y riguroso a la hora de tratar nuestra lengua. Ahora incluso me fijo en lo que otros escriben, y casi he conseguido desarrollar ese sexto sentido para que a mis ojos le molesten un acento sin tilde, una coma mal puesta o un simple signo de exclamación mal abierto.

En lo que a tecnología se refiere he aprendido algo, seguramente mucho más al principio que en el último año, pero tampoco quería que el blog se convirtiese en un “cómo se hace” gigantesco, con tutoriales y descripciones de tecnologías o productos concretos. La red ya está plagada de este tipo de bitácoras, creadas y mantenidas por profesionales mucho mejores cualificados que el que suscribe estas líneas.

Así que he buscado escribir sobre aquello que llamaba mi atención, aportaba algo, o simplemente, y en la mayoría de las ocasiones ha sido así, lo que me apetecía. Qué por eso el blog es mío.

Sin embargo, he descubierto sin querer un nuevo mundo, el de los negocios en internet, el del marketing digital, el mundo on-line o como lo queráis llamar. Es sorprendente ver lo masivo que es este mercado, tanto por tamaño de oportunidad. No de jade ser un mercado de consumo. Como en lo que a disciplinas y variantes se refiere: SEO, programación web, analítica, copywriting, diseño, WPO, gestión de campañas, y otras muchas más que no escribiré por no aburriros.

Y solo puedo decir que, en estos dos años, solo he comenzado un largo camino y podido aprender una pincelada de cada una de estas disciplinas. Como ya os habréis dado cuenta, he sido incapaz de aplicar a mi propio blog estos aprendizajes, cuando lo he intentado los he ejecutado sin éxito, ni gloria alguna. Aunque puedo decir en mi defensa, que es algo que nunca he buscado. No obstante alguna que otra crisis existencial le ha tocado pasar a este blog por ese mismo motivo.

Así que, si has llegado hasta aquí, no quiero robarte más tiempo, gracias por estar al otro lado y seguiré aplicando la filosofía de Forrest Gump a este mini proyecto.

“Aquel día, sin ningún motivo, decidí salir a correr un poco”.

El único motor que empuja este blog son las ganas de seguir curioseando, aprendiendo y disfrutando de compartir mis vivencias con todos vosotros.

Así que al igual que Forrest Gump, cuando crea que tengo que volver a casa y no haya nada más que escribir, dejaré de “correr” al igual que hizo Forrest.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *